jueves, 26 de septiembre de 2013

Alicia Alonso: Un ejemplo de superación

En la sala Verde de los Teatros del Canal de Madrid se presentó el libro Alicia Alonso o la eternidad de Giselle, de Mayda Bustamante, periodista y filóloga que estuvo a cargo de la comunicación del Ballet Nacional de Cuba durante más de 15 años. El acto se realiza con motivo del 70 aniversario del debut de Alicia Alonso en Giselle, el 2 de noviembre de 1943 en el Metropolitan Opera House de Nueva York.
Cubierta del libro editado por Cumbres (Foto: JL. Fliz)
José Luis F.Liz
El libro, publicado por Ediciones Cumbres, tiene un prólogo del crítico italiano Alfio Agostini y el diseño es obra de Alberto Soria. Se trata de un análisis detallado de la interpretación que la bailarina cubana ha hecho del personaje de Giselle a lo largo de su vida, al que se añaden diferentes testimonios de la intérprete sobre la obra y su protagonista.
Para Alberto García, director del Instituto Universitario de Danza Alicia Alonso, cuyos alumnos abarrotaban la sala, el libro trata sobre un ejemplo de superación constante. En la mesa, además de la autora, le acompañaban los bailarines Marta García y Orlando Salgado, que compartieron durante años el escenario con la genial bailarina cubana.
A juicio de la autora, Alicia Alonso, con la que trabajó durante 17 años, la trayectoria de la bailarina es sólo comparable a la de Beethoven, capaz de componer con dificultades para oír, o a la de Degas, que pintaba cuando ya casi no podía ver. “Alicia Alonso, que ha padecido una inmerecida limitación visual desde muy joven, acrecentada con los años, ha bailado con esa dificultad a un nivel de máxima excelencia, y pertenece por derecho propio a ese reducido universo en que caben muy pocos nombres”. La misma Alicia cuenta en el libro cómo después de dos intervenciones quirúrgicas por un desprendimiento de retina, un accidente automovilístico la llevó a una tercera operación y a un año de reposo total.
El libro contiene opiniones de algunos de sus contemporáneos como Alejo Carpentier, Maurice Béjart o AntonDolin, entre otros. Contiene además el capítulo dedicado a Giselle del libroThe Story of a Ballerina, de la escritora Beatrice Siegel, y un compendio de las críticas que Alonso recibió desde 1943 hasta 1984.
Los títulos de los diferentes apartados ya son de por sí sugestivos y hacen referencia a la intensidad del baile en la vida de la artista: «Bailar ha sido vivir», incluye reflexiones de Alicia Alonso sobre Giselle; «Como un rayo de luz o como hubiera querido verla Théophile Gautier», con opiniones tan consistentes como las de Alejo Carpentier, Maurice Béjart o Anton Dolin, entre otros; «El misterio de Alicia Alonso», con resúmenes de las críticas a las diferentes interpretaciones desde 1943 hasta 1984; «La Giselle de Alicia Alonso: un signo de esperanza», en el que se incluyen análisis diversos en torno a las interpretaciones de la genial bailarina.

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